ABOGADO RAUL GOITIA MOLINA

Excelente joven profesional del Derecho de las nuevas promociones, con comprobada capacidad para el análisis, la investigación y redacción jurídica, especializándose en las  áreas de Hereditaria y Sucesiones.

Hablemos de la Redacción Jurídica.

     Si tenemos en cuenta la raíz latina de la palabra y la definición que ofrece la RAE, la redacción jurídica no es más que poner orden en un caos de palabras y de ideas, expresando de forma escrita, con exactitud y originalidad, unos hechos determinados (que en nuestro caso traen causa de una cuestión legal o judicial).

     Para una correcta redacción jurídica, o escritura forense, como también se conoce en España, además de conocer las reglas generales de gramática y ortografía, deberemos dominar los sinónimos jurídicos y tener una notable claridad de ideas. Una vez ordenemos, mentalmente o mediante esquemas o mapas conceptuales, nuestras propias ideas, estamos listos para trasladarlas al papel.

     De cómo presentemos nuestro primer escrito en un proceso va a depender la percepción que tengan de nosotros personas tan importantes para alcanzar nuestros fines legales como el juez, la parte contraria, nuestro propio cliente, etc.

     Un texto con faltas de ortografía, con incoherencias gramaticales y con defectos de edición (párrafos sin justificar, excesivas mayúsculas) es nuestra propia condena como abogados. Por no hablar del tedio que va a provocar en el juzgador de nuestro asunto, que si ya es reticente a leer los sesenta folios de nuestra demanda, aún menos dispuesto va a estar a leer una sarta de precisiones y de faltas ortográficas.

La forma que tienes de redactar, desde el más nimio de los informes hasta el más complejo de los escritos, es tu tarjeta de visita. Cuida tu presentación.

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