Dra. CARMEN ARTEAGA

Gran profesional del Derecho con Varias especializaciones en diferentes áreas del entender jurídico de alto nivel.

Colabora con el Escritorio Jurídico Betancourt Consultores en áreas específicas del Derecho, en materia de capacitación, orientación y formación de los nuevos valores que actualmente se forman en nuestro Bufete de abogados.

El escritorio Jurídico Betancourt Consultores piensa en los jóvenes profesionales del Derecho.

     Lo que hacen los abogados jóvenes en las firmas grandes al principio de la carrera es sacar papel. Sumergirse en los asuntos y sacar papel. Salvo honrosas excepciones, pocas oportunidades tienen de ver a un cliente (a veces, ni de escribirles un emailbaby-page-header) y es rarísimo que el socio se los lleve a las acciones de captación. Pero cuando, pasados ciertos años (que cada vez son más) y si se ha demostrado valía, el asociado tiene la chance de pasar a ser socio, alguien lo felicita e inmediatamente le dice que a partir de ahora tendrá que generar clientes y asuntos.

Abogados jóvenes en marketing

¿Vender yo?

Pasado el susto, hay que revisar qué se tiene para basar la facturación que debe conseguir. A favor o en contra de las firmas, cada vez más frecuentemente, los jóvenes son conscientes de que el marketing y el desarrollo de negocio son pilares imprescindibles en sus carreras y que nadie les traerá en bandeja los clientes. Hay que remar. ¿Desde cuándo? Desde antes de graduarse. ¿Por dónde empezar? Se me ocurren cinco puntos fundamentales que deben abordarse cuanto antes en la carrera.

  1. Posicionarse como experto visible

Saber qué quieres que la gente piense de ti es el primer paso para desarrollar una estrategia de marca personal. Piénsate como un producto, ¿por qué deberían elegirte a ti en un mar de abogados? La marca personal es ese sello particular que te distingue del resto y te hace atractivo para un proyecto. Una marca te da opciones, pero requiere de una estrategia y trabajo. La definición más simple que se me ocurre es:

Diferenciación positiva multiplicada por visibilidad.

Ser bueno no es suficiente, es necesario que lo sepan las personas que necesitas que lo sepan. No se trata de ser famoso, ni de tener 10.000 followers en Twitter, sino simplemente que un grupo de personas piensen lo que necesitas que piensen de ti. Tampoco se trata de inventarte un personaje que no eres, sino descubrir cuáles de todos tus recursos, habilidades y experiencias pueden potenciar tu desarrollo profesional. Y ponerlos en valor1. En el sector legal lo fundamental es la confianza entre personas, así que date a conocer! Nadie te contratará si no te conoce.